El anciano con Alzheimer

Lo encuentro desorientado. Lleva algún tiempo caminando, está cansado y se ha sentado en un banco del parque. Cada poco tiempo levanta la cabeza, intenta orientarse mirando alrededor. Se levanta del banco, camina unos pasos dolorosos, arrastrando mucho los pies, como si la pequeña distancia que se separa de la acera fuese capaz de devolverleSigue leyendo “El anciano con Alzheimer”